Creando experiencia de consumo

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experiencia de consumo

Los clientes han cambiado, están cambiado, evolucionan… Y ya no se conforman con productos o servicios, exigen experiencias únicas a cambio de su compra. No soy de las que opina que el cliente siempre tiene la razón, pero en esta ocasión, no hay más alternativa, las marcas deben conquistar a sus clientes.

El precio, el paso, la cantidad, la medida o el color no son suficientes… los clientes reclaman a gritos experiencias, vivencias que puedan asociar a la marca, producto o servicio. Reclaman continuamente un vínculo emocional con las marcas.

Hablamos de marketing experiencial. Una forma de marketing que trata de establecer conexiones entre las marcas y los consumidores comprometiendo los sentidos de los consumidores y permitiéndoles interactuar.

Y a la hora de llevarlo a la práctica, se puede hacer en base a cualquiera de sus tres modalidades:

  • Experiencia de consumo
    Hablamos de experiencia de consumo cuando intervienen factores como el ambiente, el diseño del producto, el estilo de vida del público objetivo, las aspiraciones, la atención al cliente, etc. Se trata de que la gente sienta una conexión con la marca, su filosofía, su imagen, etc.
  • Experiencia de compra
    La marca ofrece al cliente algún tipo de estímulo a la hora de cerrar una transacción. Un buen ejemplo son las recompensas por la compra (en efectivo o tarjetas), regalos sorpresa, descuentos no especificados anteriormente, etc.
    La clave está en ofrecer argumentos racionales que lleven al cliente a tomar una decisión de compra, de apelar a la conveniencia de pagar por este producto y no por otro.
  • Experiencia de uso
    En este caso hablamos de un estímulo o gratificación que el cliente recibe a la hora de utilizar un producto que ya ha comprado. Algunos ejemplos son el fácil uso o manejo del producto, comodidad, etc.
    Se trata de satisfacer las expectativas del cliente en cuento a la aplicación, usabilidad, eficiencia, eficacia, etc.

El fin último de este tipo de marketing es satisfacer al cliente apelando a las emociones. Y esto, es algo al alcance de cualquier compañía, desde las más grandes hasta las más pequeñas. 

Pero para poder conquistar al consumidor, la marca debe primero conocerlo. Deberá antes averiguar lo que le gusta y lo que no, lo que más le atrae de la marca y lo que menos le convence, cuales son sus prioridades, cuál es su estilo de vida… Y todo ello se puede conseguir a través de múltiples herramientas: encuestas, charlas con los clientes o público objetivo, análisis de comentarios a través de la web o medios sociales, a través de acciones call to action, etc.

2018-05-27T11:33:34+00:00 4 enero, 2015|Marketing Digital|