Dirty Data

dirty data

Que tire la primera piedra el que no haya introducido sus datos en formularios que prometen algún regalo, sorteo, promoción o simplemente un registro de seguimiento de alguna página o blog?
Resulta ya casi normal, cotidiano, que los usuarios rellenen cada día formularios de empresas deseosas de conocer sus gustos y preferencias.

En la incesante búsqueda del nicho de mercado, el big data se convierte en elemento imprescindible de cualquier estrategia de marketing, por eso de que “el que tiene la información tiene el poder”. Aunque, en este caso, esa afirmación no es del todo cierta. Yo diría, más bien, que quien tiene la información y la sabe utilizar es quien realmente tiene el poder.

Y es que, el tener enormes bases de datos repletas de información no garantiza la efectividad, ni la eficacia…

A veces, tanto dato solo sirve para engrosar presupuestos o que nos envíen newsletters que ni siquiera se adaptan a nuestros gustos. Y eso, en el mejor de los casos, porque, ¿quién no ha recibido un correo electrónico por parte de una empresa o sobre productos que no ha utilizado en la vida? Pues esto se debe a los datos “no reales” que trabaja el big data.

2018-05-15T11:27:14+00:002 octubre, 2015|Comunicación online|