¿SE PUEDE SOBREVIVIR SIN LIKES?

Desde hace unos cuatro meses, en Canadá, los likes en Instagram ya «no se ven» . Y, al parecer, los usuarios canadienses de la red están encantados. A esta «prueba» ya se han incorporado otros seis países: Nueva Zelanda, Brasil, Italia, Japón, Australia e Irlanda

Queremos que los usuarios se centren en las fotos y en los vídeos, no en cuantos likes acumulan

Mark Zuckerberg, CEO Facebook

 

 

LAS RAZONES DEL CAMBIO

INSTAGRAM como plataforma de venta directa y medidor real de resultados -«influencer», sí, pero también «vendedor efectivo y medible»-.

Hasta ahora y tal como conocemos y usamos Instagram, la red «inspira» a los usuarios a comprar productos y servicios cuya venta se formaliza, sin embargo, fuera de la red, «en otra parte» -Amazoon, por ejemplo, los propios e-commerce de los productos o servicios, o Google Shopping-.

Pues bien, una de las razones -u objetivos- del cambio está en que Instagram sea, por sí misma, no sólo red sino plataforma de ventas: un e-commerce.

Y, como siempre que se producen cambios en el «status quo», cunde la alarma. 

¿»Morirán» las «influencers» sin likes?. No parece que tengan que morir, aunque sí cambiará susceptiblemente la manera de percibirlas y de percibir su verdadera capacidad de «influencia»: sin likes, una «influencer» será «influencer» directamente en proporción a lo que «venda» desde la misma red; sin distorsiones asociadas a una «popularidad» -la del like- que puede no significar nada más que eso, «popularidad» -likes-.

 

Preservar la SALUD MENTAL de los usuarios de la red: usuarios no dependientes del «like».

La «adicción a los likes» es un tema abordado desde distintas competencias sociales en relación directa con la «autoestima» de adolescentes, por ejemplo, pero también de adultos. La dependencia del «like» ha generado distintos debates y se ha considerado perjudicial para la salud mental de los usuarios de la red más proclives a ser dependientes de la aprobación ajena. Así que, sin «likes», desaparece el «generador» o «disparador» de la adicción.

LA RAÍZ DEL CAMBIO: LA ESENCIA DE LA COMUNICACIÓN

Desde HoyOnline hemos hablado ya en varias ocasiones de la naturaleza de la comunicación en la base del Social Media; esa suma de las características de la comunicación humana y las características específicamente tecnológicas: el diálogo entre la inteligencia humana y la inteligencia artificial.

https://hoyonline.tv/comunicacion-digital-de-algoritmos-y-biologia/

Y a ello volvemos, una vez más, mientras asistimos -y participamos en- a la gradual «depuración» que experimenta la comunicación digital.

 

Porque cualquier propósito -comercial, médico, educativo, artístico, etc., etc.- que de forma ulterior tenga el uso de las redes sociales y, en general, el Social Media, pasa, indefectiblemente, por la comunicación en su sentido humanamente primigeneo. Y por sus mecanismos esenciales. 

La semántica de la comunicación humana, en definitiva, es «aquello» a lo que, aspiracionalmente, tiende la comunicación digital que está construyendo, a partir de la experiencia -y espoleada, a veces, por razones más o menos espúrias- en el medio, su propia semántica.

Somos, como sociedad, neófitos en la comunicación digital, y el diálogo entre la tecnología y los elementos específicos de un acto comunicativo humano, continúa fragorosamente. Estamos participando, como creadores y usuarios, en un momento histórico, abriendo camino, ya no al siglo XXI, sino al siglo XXII.

Así, podemos interpretar que la desaparición de los «likes» es un nuevo estadio de madurez y calidad en la comunicación digital: de la «niñez» digital, llena de colores y luces brillantes para atraer al «otro» -los «likes»-, pasamos a una fase en la que «el contenido» adquiere su peso específico.

De los cuentos para colorear -tan útiles porque, no olvidemos, son un excelente material de iniciación y aprendizaje-, pasamos a los primeros relatos que requieren, del autor y del espectador, una implicación atenta y poner en marcha, de forma consciente, sus capacidades tanto creativas como de comprensión.

Así, los brillantes y llamativos «likes», que tanto han contribuido a que nos «comuniquemos» activamente en el medio digital, vamos, gradualmente, pasando a un diálogo más profundo y complejo entre los distintos actores que intervenimos en la red.

¿Qué tal si hablamos de cómo dar un paso más en tu comunicación digital?. Más humana. Más efectiva.