Saberse diferenciar hablando con el corazón

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Saberse diferenciar, hablando con el corazón…. me lo enseñó un mendigo un miércoles cualquiera en el metro de Barcelona

Eran las 8:00 de la mañana de un miércoles cualquiera y, con más sueño de lo normal, me acerqué a la parada de metro Monumental de Barcelona para ir hacia la Plaza Universidad donde tenía que verme con un cliente.

Nada más entrar al entrar en el tren, vi que detrás de mí se había subido un mendigo de unos 40 años con su acordeón ya listo para alegrarnos el pequeño viaje con algún villancico navideño…

En mi cabeza empezaron a surgir las típicas dudas que salen a todo el mundo que se siente de repente llamado a decidir si dar o no dar dinero a quien te lo está pidiendo desde tan cerca…

Si te pasa en la calle puedes a lo mejor darte la vuelta, cruzarla, pararte a ver un escaparate pero si lo mismo te pasa en el metro, todo esto es indudablemente mucho más complejo…

Vas imaginando que harás en el momento que el joven pase a tu lado… le voy a dar algo? Y cuánto le voy a dar ? Claro… tanpoco le puedo dar mucho… si tuviera que dar dinero a todos los que me lo piden no dejaría de abrir la cartera a cada paso…BLA BLA BLA…. en fin….

Estos y muchos más que ahora ni me acuerdo fueron los pensamientos que me inundaron en aquellos minutos

De repente las puertas del metro se cerraron detrás de nosotros y el tren se puso en marcha.

Justo al ponerse en marcha el tren, el  chico, con voz fuerte y capaz de alcanzar muchas personas a pesar del ruido, dijo a todos los pasajeros:

“Os pido disculpa por la molestia que os voy a dar, lo que hago es algo que me supone mucho esfuerzo y mucha vergüenza pero lo tengo que hacer porque necesito dar de comer a mis hijos que son todavía muy pequeños. Gracias por escucharme y Feliz Navidad”

Dicho esto, empezó a tocar y a medida que iba tocando la gente empezó a abrir sus carteras… ya nadie tenía dudas… había habido algo en aquellas palabras capaz de convencernos en darle nuestra pequeña ayuda transformando seguramente para el aquel viaje en un éxito rotundo….

No cabe la menor duda de que la gente no le pagaba por lo bien que tocaba, ni tampoco por la situación difícil en la que estaba viviendo ya que cada día estamos lamentablemente acostumbrados a ver cosas muy tristes en la TV y en nuestras ciudades…. Entonces qué fue lo que nos convenció a darle dinero?

Al salir del metro reflexioné sobre lo que había acabado de ocurrir… fue impactante  ver como pocas palabras hubiesen podido llegar a tocar tantos corazones al punto de convencernos de una forma tan masiva en abrir sus bolsillos…

Lo que aprendí en aquel miércoles en el metro de Barcelona es que cada vez que seamos capaces de hablar de nosotros, de nuestro producto, de nuestra empresa, desde el corazón, con respeto hacia los demás que nos escuchan,  con firmeza y honestidad sin tener el miedo de nuestros errores ni de lo que somos y de nuestras debilidades, esto, automáticamente genera un vórtice de empatía y emociones en los demás capaces de alimentar en pocos segundos cariño y confianza y por lo tanto, transformarse en una oportunidad de venta

Feliz Navidad y que  el 2013 nos ayude a que nuestros mensajes lleguen a su destino limpios  y efectivos.

Erick Canale (Formador y Coach en Desarrollo de proyectos online)

2018-05-15T12:04:48+00:0027 diciembre, 2012|Comunicación online, Formacion|