Tras el consumidor digital

Inicio - Comunicación online - Tras el consumidor digital

consumidor digital

Si echamos la vista atrás, no es necesario enfocar muy lejos, tan sólo hace unos años, muchas eran las pequeñas y medianas empresas que miraban a internet con cierto recelo y se resistían a una presencia digital. Algunos años después, esto ha cambiado de forma totalmente radical. Tanto es así que hoy por hoy, tanto el emprendedor o empresario como el profesional han evolucionado a la conectividad y han encontrado en ella en una necesidad para la competitividad.

El crecimiento continuo, imparable y sostenido de la comunicación web poco a poco ha impulsado no sólo a las empresas, sino también a los consumidores hacia el mundo digital. Y esta tendencia ha permeado de tal manera que las prácticas digitales forman ya parte de la vida cotidiana de -casi- cualquiera, que encuentra en la red oportunidades sin fronteras, ya que internet supone un centro de operaciones a nivel mundial.

Y en esta vida digital a la que ya la inmensa mayoría seríamos incapaces de renunciar, los empresarios encuentran una enorme ventaja, ya que -haciéndolo bien- en línea pueden encontrar a un consumidor más comprometido, responsable e interesado en compartir su consumo con sus comunidades. Con millones de usuarios de internet, las ventajas para las empresas son infinitas.Ventajas que se han multiplicado exponencialmente con la propagación de los smartphones, ya que este tipo de dispositivos permiten una mayor movilidad y agilidad en los procesos cotidianos, no sólo para las empresas, sino también para los usuarios.

Las nuevas tecnologías no han llegado sólo para modificar notablemente la comunicación o la forma de trabajar, también han modificado y mejorado el modo en que los consumidores están dispuestos a convencerse de una compra. La clave radica en ser capaces de transformar las plataformas digitales en comunidades de consumidores; y una vez que el usuario haya pasado a consumidor, el siguiente objetivo es convertirlo en cliente.

Son las nuevas generaciones las que se han hecho con el mando. Y es que los jóvenes crecen ya con esta tecnología como parte de su vida.

La proyección muestra una tendencia al alza si hablamos de transacciones en línea, por lo que la oferta y la demanda continuarán creciendo y desarrollándose. Ha favorecido, sin duda, este crecimiento continuo la también continua mejora de los servicios de internet y el acceso a la banda ancha. Sin embargo, un fácil acceso a un servicio de internet de calidad no garantiza el consumo. Son muchos los países europeos en los que podemos comprobar como, a pesar de contar con un altísimo nivel de penetración de internet, este no se ve reflejado en el comercio electrónico. Y a pesar de lo que a priori se pueda pensar, el problema no es la cantidad de usuarios dispuestos a convertirse en consumidores digitales, sino en la calidad y variedad de lo que se ofrece en la red.
Que el ecosistema digital juegue a favor y depende de la iniciativa privada. Si se dispone de algo con valor que interese al mercado, entonces la única pieza que falta al puzle y se debe encontrar es la forma adecuada para transformarlo en ventas.

Lo que se debe perseguir es la efectividad en ventas. Las ganancias son lo más importante. Sin embargo, muchas son las empresas que caen rendidas a los pies de la vanidad y se centran en crear comunidades con cifras de followers abrumadoras. Craso error. Cuanto más grande sea la comunidad, mejor; sí, siempre que exista una interacción e interés que más tarde o más temprano quede impreso en ventas.

Aseguran los expertos que los consumidores digitales cuentan con algunas características propias y habituales:

  • El consumidor digital dialoga.
    Habla, comenta, opina, y se siente partícipe de la marca.
  • Se trata de individuos sociales.
    Las redes sociales se han convertido en un potente altavoz. Por ello, la relación que una marca tiene que guardar con sus clientes debe ser obligatoriamente encaminada a integrar comunidades con intereses en común, responder con inmediatez, responsabilidad social, valores propios y compromiso.
  • Busca contenidos de valor.
    Los contenidos audiovisuales, las fotos y las imágenes, son lo más solicitado si de relación marca-consumidor hablamos. Pero a rasgos generales, sea cual sea el contenido, el consumidor digital busca en él valor.
2018-05-15T10:09:36+00:00 4 abril, 2014|Comunicación online|